miércoles, 21 de enero de 2009

El tiempo pasa y no tiene piedad


Cuando me veo en el espejo, que es figurativamente el espejo de la vida veo como cambia la imágen.Pero también me doy cuenta como siguen inalterables las condiciones humanas y los sentimientos de las personas que nos sentimos seguros en nuestras convicciones, incluídos los factores religiosos, los sentimientos afectivos.Nos damos cuenta que la carencia de los mas importante para lo que estamos en este mundo, que es o sería tener un hijo. Cuando no se da los sentimientos nos hace entender que toda persona de buena voluntad podría ser nuestro hijo y que es un deber para nosotros o gente como nosotros ayudarla para transitar mas cómodamente el camino de la vida.

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